La CNMV y BME presentan una modalidad innovadora de acceso a los mercados: las empresas podrán admitir sus acciones en Bolsa sin free float previo y realizar la colocación efectiva hasta 18 meses después.
Esta opción, dirigida inicialmente a compañías con valoración superior a 500 millones €, permite separar la admisión de la colocación, reducir riesgos de mercado y anticiparse a la futura Listing Act europea.